Somatotipo – Entiende tu cuerpo y entenderás tu entreno

Hoy me gustaría hablaros sobre algo que es importante a la hora de empezar un entreno. Seguramente alguna vez has sentido que el entreno que realizabas te generaba estrés o frustración porque no conseguías alcanzar tu objetivo. O este objetivo, una vez alcanzado, te estresaba tanto que era imposible mantenerlo.

Muchas veces me encuentro personas que empiezan un entreno porque quieren adelgazar. Se marcan un objetivo que no es saludable para su cuerpo porque estar en ese somatotipo les genera estrés.

Para que entendáis de qué hablo os voy a dar algunas pinceladas de que es el Somatotipo y por qué debemos tenerlo en cuenta.

¿Qué es el somatotipo?

Es un sistema diseñado para clasificar el tipo corporal o físico. Se utiliza para estimar la forma corporal y su composición, principalmente en atletas; es un instrumento útil en las evaluaciones de la aptitud física en función de la edad y el sexo.

Existe 3 tipos de somatotipo: endomorfo, mesomorfo y ectomorfo y dependen principalmente de la genética.

¿Y por qué debo tenerlo en cuenta si yo no soy deportista?

El somatotipo está orientado a la clasificación de los deportistas para mayor rendimiento, pero eso no significa que no podamos utilizarlo para clasificar a la población.

La clasificación debe hacerla un entrenador/a ya que utiliza parámetros como la masa muscular, el metabolismo, la constitución ósea la tendencia a acumular grasas, el sexo y la edad entre otras. Todos estos parámetros deberán ser valorados para decidir en cuál de estos somatotipos tu cuerpo estará más saludable y también podrá ayudarte a la hora de escoger el ejercicio físico que te generará más adhesión (por lo tanto menos frustración)

¿Qué somatotipos existen?

Para descubrir cuál de los tres principales te describe mejor, te dejo una breve descripción:


ENDOMORFO: Se caracteriza por un predominio de grasa corporal. Formas corporales redondeadas, que expresan una determinada tendencia a la obesidad. Los diámetros anteroposteriores tienden a igualar los transversales o laterales (cabeza, cuello, tronco extremidades),El abdomen predomina respecto al torax, la espalda tiende a mostrar un aspecto cuadrado y alto, cuello corto y fornido. En general son individuos que muestran cierta flacidez muscular. Aquí podemos encontrar, para que os hagáis una idea, a los luchadores de sumo o a los lanzadores de peso


MESOMORFO: Se caracterizan por una musculatura bien desarrollada. Muestran un aspecto cuadrado y una musculatura prominente con una talla relativamente pequeña, osamenta de piernas, tronco y brazos compacta. Sus antebrazos, puños, manos y dedos son anchos. Representan la robustez o magnitud músculo-esquelética relativa. Podemos encontrar estas características, para hacernos una idea en velocistas, halterófilos…


ECTOMORFO: Se caracterizan por carecer de demasiada grasa y demasiado músculo. Le de las formas longitudinales, huesos pequeños, musculatura poco importante, miembros relativamente largos, tronco pequeño, aplanamiento de la columna lumbar y el abdomen, curva torácica alta. Representan la linealidad relativa o delgadez de un físico, haciendo referencia a formas corporales longilíneas. En este somatotipo podemos encontrar disciplinas como el salto de altura y el voleibol. Y si salimos de los deportes, podemos ver reflejadas en este a las modelos de pasarela.

A ver si puedes distinguirlos en la foto que os dejo a continuación:

Esta clasificación ha sido revisada en varias ocasiones. Es cierto que es muy difícil clasificar de forma pura a un individuo, pero además de las clasificaciones anteriormente citadas, existen las compuestas. En la somatocarta puedes observar los espacios donde están estas clasificaciones.

También se puede trabajar. Como veréis en el siguiente gráfico. Pero si tienes una tendencia a ser endomorfo y quieres migrar a ectomorfo, te supondrá tal estrés que no será sano.

¿Para qué sirve el somatotipo?

  • Es un instrumento que puede caracterizar a poblaciones generalizadas o específicas y puede aplicarse con éxito en todas las edades.
  • Es una herramienta útil para la detección del potencial atlético en el deporte o en etapa escolar y en el ejercicio físico en la etapa adulta.
  • Aporta una información valiosa para las recomendaciones dietéticas y nutricionales del entrenado.
  • Puede darnos a conocer un problema de estrés por una determinada ‘dieta’ (ojo con las dietas!!) o una modalidad
  • Provee bases de referencias para el estudio de variables en la fisiología del ejercicio.
  • Puede auxiliar la descripción biológica del proceso de crecimiento, desarrollo y maduración del atleta en edad escolar, así como el proceso de desentrenamiento del deportista en edad adulta.
  • Es un instrumento útil en las evaluaciones de la aptitud física en función de la edad y sexo.

Conclusiones

Lo primero que os tengo que decir es que el somatotipo no tiene que ser una excusa para dejar actividad física y alimentación adecuada. Pero también nos ayuda a no esclavizarnos con objetivos que puedan estresar a mi cuerpo de manera insalubre.

Por ejemplo, en mi caso, me suelo mover entre el endomorfo y el mesomorfo. Tengo tendencia a ganar más grasa que musculatura, pero no prescindo totalmente de esta última.

Sería un error para mí querer estar muy delgada, intentar verme esbelta. Por poder ¡claro que se puede! Pero eso aportaría un estrés a mi cuerpo que no sería sano. Y en el momento en el que dejase la alimentación estricta y el ejercicio físico dirigido a ese objetivo, mi cuerpo volvería a su estado natural, que es donde se siente sano.

Evidentemente lo más importante es el estilo de vida. Una persona con más tendencia a la endomorfia (por ejemplo) con buena condición física y buenos hábitos alimenticios estará más sana y su calidad de vida será infinitamente mayor que la de una persona ectomorfa que no se mueve y come mal.

Así que, por favor, os pido, que no miréis vuestro peso, que no os fijéis en otros cuerpos que no sea el vuestro y mucho menos, que los queráis imitar.

Quered a vuestro cuerpo como es porque con sus formas y estructuras podréis hacer cosas maravillosas si estáis bien orientados.

Actividad física adecuada y de forma regular + hábitos de alimentación adecuados y de forma regular (y menos estrés) es la fórmula adecuada, sea cual sea tu somatotipo 😉

BIBLIOGRAFÍA

  1. Carter, J. E. L., & Heath, B. H. (1990). Somatotyping: development and application. Cambridge: Cambridge University Press.
  2. Material didáctico del curso ISAK I impartido en Granada en febrero del 2016 por Francisco Esparza Ros y Raquel Vaquero Cristóbal.
  3. Olds, T. S. & Norton, K. I. (1999). LifeSize (software). Human Kinetics; Champaign, IL.
  4. Sillero, M. (2006). Kinantropometría. OCW de la Universidad Politécnica de Madrid.

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